
7. Masaje
El masaje es una técnica efectiva para reducir el dolor y la inflamación en las articulaciones. Puede hacerse en casa o con la ayuda de un masajista. No se necesitan ingredientes específicos, pero se puede utilizar aceite de masaje o una crema para ayudar a deslizar las manos sobre la piel. A continuación se presentan algunos pasos para hacer un masaje de articulaciones:
- Preparación: Siéntese en una silla o acuéstese en una superficie cómoda y coloque la parte del cuerpo con dolor en una posición que sea fácil de acceder. Si se va a utilizar aceite de masaje, aplíquelo en las manos y frote para calentar antes de comenzar.
- Frote suavemente: Comience frotando suavemente el área afectada con las manos. Este movimiento puede ayudar a calentar los músculos y mejorar la circulación sanguínea.
- Movimiento circular: Con los dedos, realice movimientos circulares en las articulaciones y áreas cercanas. Asegúrese de aplicar una presión suave, pero no dolorosa.
- Trabajando los músculos: Con los dedos, presione los músculos que rodean la articulación y muévalos suavemente hacia arriba y hacia abajo. También puede aplicar presión en los puntos de presión en la zona dolorida.
- Extensión y flexión: Lentamente, mueva la articulación hacia delante y hacia atrás, extendiendo y flexionando suavemente. Si siente dolor, deténgase inmediatamente.
- Finalización: Termine el masaje volviendo a frotar suavemente la zona dolorida con las manos. Asegúrese de no aplicar demasiada presión para evitar dañar la piel o el tejido muscular.
Es importante tener en cuenta que el masaje no es una cura para la artritis o cualquier otra afección médica. Sin embargo, puede ayudar a reducir la inflamación y el dolor, y mejorar la movilidad y la flexibilidad. Si experimenta dolor persistente, hinchazón o rigidez en las articulaciones, es importante que consulte con su médico para un diagnóstico y tratamiento adecuados.